Análisis · Colección: Artículos de opinión
El historial bélico de Estados Unidos. Parte 2
«Guerra Fría y Guerra contra el Terrorismo»
El historial bélico de Estados Unidos posterior a 1945 se define por la Guerra Fría y la «Guerra contra el Terrorismo». Evolucionó de conflictos convencionales de contención ideológica a intervenciones globales asimétricas, marcadas por una profunda influencia del Departamento de Asuntos de los Veteranos en el costo humano.
Guerra Fría y Guerra contra el Terrorismo
De la contención ideológica a las intervenciones globales asimétricas.
Contención y Guerra Fría (1945–1991)
Tras Hiroshima y Nagasaki, la política exterior estadounidense se centró en frenar la expansión del comunismo, lo que llevó a la creación de una fuerza global bajo la doctrina de la disuasión nuclear.
Conflicto bajo mandato de la ONU contra fuerzas norcoreanas y chinas (36,574 bajas).
Intervención masiva para frenar el comunismo (58,220 bajas militares), que concluyó con un amplio movimiento pacifista, la retirada de tropas y la caída de Saigón.
Hegemonía global y el nuevo orden (1991–2001)
Tras el colapso de la Unión Soviética, el ejército estadounidense se posicionó como la principal superpotencia mundial, interviniendo en diversas crisis regionales.
Tras la invasión de Irak a Kuwait, Estados Unidos lanzó la Operación Tormenta del Desierto. Una coalición internacional liderada por EE. UU. expulsó a las fuerzas iraquíes de Kuwait en una rápida campaña aérea y terrestre (383 bajas).
Durante las guerras yugoslavas, Estados Unidos y la OTAN intervinieron con campañas de bombardeos en Bosnia (1995) y en la República Federal de Yugoslavia (1999) para frenar la limpieza étnica y estabilizar la región.
La «Guerra contra el Terrorismo» (2001–presente)
Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, la estrategia bélica se reestructuró hacia la lucha antiterrorista global, derivando en conflictos prolongados de contrainsurgencia y ocupación.
Inició como una operación para derrocar al régimen talibán y capturar a los líderes de Al-Qaeda responsables del 9/11. Se convirtió en la guerra más larga en la historia militar estadounidense, finalizando con una caótica retirada en 2021 (2,350 bajas).
Una coalición liderada por Estados Unidos invadió Irak bajo la justificación de que el régimen de Saddam Hussein poseía «armas de destrucción masiva». El conflicto derrocó al gobierno, pero desencadenó años de insurgencia y una profunda inestabilidad regional (4,400 bajas).
Intervenciones contemporáneas y conflictos asimétricos
Desde 2010 hasta la fecha, Estados Unidos se ha alejado de las ocupaciones a gran escala, optando por operaciones encubiertas, uso de drones, fuerzas de operaciones especiales y coaliciones internacionales.
Históricamente fundamentadas en la Doctrina Monroe, las agencias de inteligencia y fuerzas militares de EE. UU. han intervenido directamente y de forma encubierta en más de 70 países bajo pretextos como la lucha contra el comunismo y el terrorismo.
Presencia de fuerzas especiales y ataques aéreos como parte de operaciones antiterroristas contra grupos como ISIS y Al-Shabaab.
Despliegues y operaciones navales y aéreas, como la Operación Prosperity Guardian, destinadas a proteger el comercio internacional y responder a los ataques de fuerzas hutíes en la región del Mar Rojo.
Los costos del belicismo
El impacto acumulado en vidas humanas, economías y estabilidad internacional.
Se estima que los conflictos posteriores al 11 de septiembre han causado entre 4.5 y 4.7 millones de muertes, divididas entre directas (cerca de 940,000) e indirectas —agravadas por la destrucción sanitaria, económica y ambiental—. Los combates en la región de Oriente Medio han generado millones de refugiados y personas desplazadas internamente.
La destrucción material y las operaciones prolongadas han representado un costo de billones de dólares para las economías involucradas. Las crisis inflacionarias globales y las sanciones derivadas de conflictos recientes —incluyendo el conflicto de 2026 en Irán y las campañas del Mar Rojo— han incrementado drásticamente los costos operativos y de combustible para los ciudadanos a nivel mundial.
Naciones como Irak, Libia y Afganistán continúan lidiando con una prolongada inestabilidad política, daños severos al medio ambiente y crisis humanitarias. Las luchas por la influencia regional han reconfigurado alianzas y obligado a las superpotencias a desviar miles de millones de dólares en despliegues navales y ayuda militar.
En el balance destacan
Múltiples ocupaciones militares e imposición de dictaduras en Cuba, Nicaragua, Haití, República Dominicana y Granada. Invasión de Panamá en 1989.
Operaciones encubiertas en apoyo a dictaduras y golpes de Estado, destacando la intervención en Chile (1973) para derrocar a Salvador Allende.
Ante este historial solo diré: «¡Los números hablan por sí mismos!»
«Gracias por llegar hasta aquí y dedicar tu tiempo a estas líneas. El verdadero sentido de escribir es encontrar a alguien más que se haga las mismas preguntas y comparta conmigo su opinión. Me gustaría conocer tu opinión sobre mis artículos y análisis.»
Juan José Montes Noriega — El Glotón Metiche · eltatagloton@gmail.com